Servicio
Nadie se queda sin respuesta
Un agente de atención es un sistema que contesta las consultas que entran por mensajería o por teléfono con la información real de tu negocio, agenda cuando corresponde y deja registro de cada conversación. No es un chatbot de menú: entiende lo que le preguntan, consulta tus datos y deriva a una persona cuando hace falta.
Qué lo diferencia de un chatbot
Un chatbot de menú te hace elegir entre opciones que alguien pensó de antemano. Cuando la pregunta no entra en ninguna, el cliente queda en un callejón y escribe «hablar con un humano».
Un agente trabaja al revés: entiende la pregunta en las palabras del cliente y va a buscar la respuesta a donde esté — disponibilidad, precios, estado de un pedido. Y cuando no sabe, lo dice y pasa la conversación a una persona con el contexto ya armado, en vez de hacer empezar de cero.
Por dónde atiende
Por mensajería y por teléfono. En Argentina la mayoría de las consultas de un negocio chico entran por WhatsApp, pero hay rubros donde el canal real sigue siendo el teléfono: si el negocio no tiene ni web, el teléfono es lo único que suena.
El canal se elige por dónde ya te escriben tus clientes, no por dónde nos resulta más cómodo construir. Ofrecerle un asistente de WhatsApp a un negocio cuyos clientes llaman es darle un canal nuevo en vez de arreglar el que tiene.
Qué pasa con las conversaciones
Cada conversación queda registrada y, según el caso, cargada en el CRM que ya uses. Eso importa por algo que se nota recién a los dos meses: el registro de lo que la gente pregunta es información comercial. Si cuarenta personas preguntan lo mismo, eso es una página que falta en tu web o un producto que falta en tu catálogo.
El agente no reemplaza a quien atiende. Le saca de encima las cuarenta preguntas repetidas para que se ocupe de las cinco que necesitan una persona.
Para quién es
Para negocios con más conversaciones entrando de las que el equipo puede sostener.
Las consultas que se acumulan y las que directamente no llegás a contestar. Atienden a toda hora y derivan a una persona cuando hace falta.
Preguntas frecuentes
¿El agente puede equivocarse y decir algo que no corresponde?
Puede, y por eso se construye con límites explícitos: responde sobre la información que le damos y sobre nada más. Cuando la pregunta sale de ahí, deriva a una persona en vez de improvisar. Antes de salir a producción se prueba con las preguntas reales que ya recibe el negocio.
¿Mis clientes se dan cuenta de que hablan con un sistema?
No lo escondemos. Un agente que finge ser una persona funciona hasta que falla, y ahí el problema es de confianza, no de tecnología.
¿Funciona fuera del horario de atención?
Sí, y suele ser donde más cambia el resultado: buena parte de las consultas de un negocio entran cuando el cliente tiene tiempo, no cuando el local está abierto.