Retail de informática · Buenos Aires
Armytech
Armytech es un retail de informática de Buenos Aires. Pasaban días conciliando movimientos y trackeando gastos, con varios bancos en paralelo y cada uno con su formato de exportación. Construimos un sistema a medida que concilia cualquiera de sus bancos contra los registros internos: la conciliación de un banco pasó de días a segundos.
Por qué la conciliación bancaria cuesta tanto
Conciliar es responder una pregunta simple —¿lo que dice el banco coincide con lo que dice mi sistema?— sobre miles de filas. El trabajo no es difícil: es tedioso, repetitivo y no perdona.
Y se multiplica por la cantidad de bancos. Cada uno exporta con su propio formato: distintas columnas, distinto orden, distinta forma de escribir la fecha, distinta manera de partir el concepto. Lo que en un banco es una columna, en otro está metido dentro del texto de la descripción.
El resultado es que nadie automatiza la conciliación con una planilla: se termina haciendo a mano, banco por banco, mes tras mes.
Qué construimos
Un sistema que normaliza la exportación de cualquiera de sus bancos a una forma común, y recién después concilia contra los registros internos. Esa separación es el punto: agregar un banco nuevo es escribir cómo se traduce su formato, no volver a escribir la conciliación.
Lo que no matchea automáticamente no se descarta ni se fuerza: queda en una lista de diferencias para que una persona la revise. Un sistema de conciliación que esconde lo que no pudo resolver es peor que no tenerlo, porque da una confianza que no corresponde.
El resultado
La conciliación de cualquier banco pasa de días a segundos. El tiempo que se recupera no es lo único: al conciliar en segundos se puede conciliar seguido, y una diferencia detectada el mismo día es un problema chico. La misma diferencia detectada a fin de mes es una investigación.
El resultado
La conciliación de cualquier banco pasa de días a segundos.