Agendá una llamada

Pregunta

¿Cuánto cuesta un sistema a medida para una empresa?

No hay un precio de lista, porque lo define el alcance: cuántos procesos cubre el sistema, con cuántas herramientas se tiene que conectar y cuántas personas lo van a usar. Lo que sí se repite es cómo se compone: el desarrollo, que se paga una vez; la infraestructura donde corre, que es mensual; y el acompañamiento después de la entrega.

Las tres partes del costo

El desarrollo, por única vez. Es la parte más grande y depende de lo que el sistema tiene que hacer: uno que ordena los pedidos de un equipo es un trabajo; uno que conecta ventas, stock y facturación es otro.

La infraestructura, mensual. El servidor, la base de datos y los servicios externos que el sistema use. Como corre en las cuentas de tu empresa, ese costo está a la vista y no depende de nosotros.

El acompañamiento, después de la entrega: ajustes, arreglos y mejoras. En nuestro caso no tiene fecha de fin.

Qué hace que un proyecto salga más caro

Las conexiones, más que las pantallas. Cada sistema con el que hay que hablar —el home banking, la facturación, el CRM— es un lugar donde algo puede fallar, y hay que resolver qué pasa cuando falla.

Los casos raros. El proceso que todos describen en cinco minutos suele tener diez excepciones que solo conoce quien lo hace todos los días. Relevarlas es trabajo; no relevarlas sale más caro.

La información desordenada. Si los mismos datos están en tres planillas que no coinciden, ordenarlos es parte del proyecto.

Lo que cuesta no hacerlo

El presupuesto de un sistema se compara contra algo que no aparece en ninguna factura: las horas del equipo pasando datos de un lado a otro, los errores que se escapan entre planillas y todo lo que se frena cuando falta la única persona que sabe cómo se hace. Ese costo ya lo estás pagando, aunque nadie lo sume.

Cómo comparar presupuestos

Que todos coticen el mismo alcance, por escrito. Dos números para alcances distintos no se pueden comparar.

Preguntá qué pasa después de la entrega: quién arregla el sistema si falla, cuánto cuesta un cambio y qué pasa si dejan de trabajar juntos.

Y desconfiá de un precio cerrado antes de que alguien mire tu operación: o está inflado para cubrir lo que no se sabe, o va a chocar contra lo que no se relevó.

Cómo cotizamos en shiftd

Primero una llamada sin costo para entender qué querés resolver. Después cerramos el alcance por escrito y recién ahí cotizamos. No publicamos precios de lista porque no hay dos sistemas iguales.